sábado, 27 de noviembre de 2010

La realidad

es un blef

Asombro



¿Pintura o poesía?
¿Arte o vida?
Asombro.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Peleas

Soy un templo
una espada enterrada en una maceta.
El viento sopla
la noche llega
y el dolor se materializa
en algo que no llego a ver.
Ahí está
pasó por la casa de varios amigos y amigas
de otras se fue
y ahí está
dejando sus manchas de soledad en las baldosas.

El del vivero me dijo
que haga un aro de sal
para proteger a los lazos de amor de las babosas.
Yo seduzco a la tristeza
poniéndole una canción
una melodía conocida
para que su presencia no sea tan fría.
La decoro
le hago un poema
le hago un cuerpo inofensivo.
No estoy a favor de la guerra
en ningún sentido.
La mantita con que se envuelve al bebé
está hecha de hilos de seda frágil,
un punto de alegría y uno de llanto.

Mis amigos lloran
yo lo sé,
ellos me mienten
fingen
estar bien.
Yo también finjo
enredada a un edredón animal.
Tenemos los huesos quebrados
somos babosas
devastadoras
es nuestra esencia.
Nos comimos primero los huesos,
estamos desparramados por el piso
nos mandamos mails
nos escuchamos por teléfono
charlamos acostados en la luna.

Recibo un mail
de Santa Fé
que dice:
Radio abierta
paren de fumigarnos.
y pienso
qué me quiere decir
justo que ayer quise proteger a los frutales
de las moscas.

Me siento una ingenua por cerrar fuerte los ojos
frente ante la guerra.
Me averguenzo de mi misma
me siento una idiota.
Libero una guerra interior
hace años
pero intento ir
en contra de mi esencia.
Las esencias
me causan repulsión
me gusta la poesía
y nadie nace para poeta.
Ni siquiera los versos nacen para ser poesía.

Escucho una canción
de Amanda Lear
Yo quiero ser en el punto
forjado
de espada
creada
de acero
como ella.

Los esqueletos fueron,
ahora usaremos
aleaciones de metal
blando
y filoso.
Destruiremos nuestra esencia
natural
para ser
armas deportivas
decorativas
contemplativas.
Utencillos,
una pequeña navajita
que va en contra de su uso.

Yo quiero ser la espada tutora
de mis plantas de tomate.
Y recibir en la noche el rocío
para llorar
inofensivamente
bajo
la diosa
naturaleza.
Y no llorar la esencia del llanto,
(ya no se ni lo que digo)
si no…
llorar sonrisas
enloquecidas
de amor.

¿Qué haces poema de mí?
¿por dónde me llevas?
Has hecho que los poetas se enemisten con migo
me has tirado en un campo de batalla
lleno de tanques.
Las bombas caen
mirá
sobre la i
cayo una bomba.
¿O está suspendida
y esta guerra
es un sueño?
No sé
he abandonado en la empuñadura
la racionalidad
i la cambié
por tu mente rítmica.
Poesía maldita
no voy a luchar contra vos,
haremos el amor
acá
en medio de los cadáveres.

Un rayo eléctrico
cae
sobre el pararayos
aaaaaaaa
y simplemente me cayo.
Pero vos
seguirás loca
metiéndote en las camas de mis amigos
dándoles
más
locura,
erradicándoles su esencia.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Una vez escribí un pequeño libro que se llamaba

Triste

A mi psicóloga ¿Temporal? Gabriela Zigaler

Me decís:
hagamos un step out
y yo te contesto:
Gabriela
¿Por qué no desconectamos el pulmotor
y que se acabe todo?
Ah... cansada y aburrida y sin sueño.

¿Te llamarás María
como yo?
Quiero hundirme Gabriela,
aunque se que hundirme
es mucho peor que morir.
Pero estoy tan cansada…
la de la antología latinoamericana,
que no sé de qué país es,
me dice que uso muchos peros
y yo le dije que se olvide de ese tema
que ya lo traté en un cuento
que en resumen decía
Pero ¡Qué me importa!

No sabés lo cansada que estoy Gabriela
y aburrida
aburridísima.
Lo que en otros días me divierte,
como pasarme la Epilady,
hoy me parece un embole.
Escribo…
para perder el tiempo
y hablar con alguien que no me da nada de vergüenza
¿A dónde van todos los textos
que no digo cuando estoy con la gente?
Acá
vienen acá.
Dirán, por este poema,
¿Y es solo esto lo que no decís?
Si y no.
Esto no es un diario íntimo
no voy a pisar el palito…
Los diarios íntimos son castillos blancos sobre blanco
forjados en la mente
que abren sus ventanas cuando dormimos.
Yo lo sé
debería ser más valiente o más humilde.


Gabriela,
nunca me sale decirte
en qué medida me gusta la decoración de tu consultorio,
me hace sentir una persona en vías de recuperación.
Yo soy una persona de vanguardia mental
(entre comillísimas)
y necesito terapias que me hagan creer en el futuro
terapias aún no comprobadas
o cuestionadas por el paso del tiempo.
No voy a caer,
te lo dije hoy.
Pero al menos me gustaría tirarme en el piso de mi casa
y hacer algo raro, diferente.
Dejarme llevar por esas ideas que constantemente
dejo pasar,
como bien decís vos que tengo que hacer.

Hoy me dijiste cómplice
podés soltar el globo de helio dentro de tu casa.
Y yo te sonreí
pero no me bastó para nada.

Gabriela,
fuimos a comer recién con "cosa" y me pagó.
Estoy perdidamente feliz
y triste
y en este momento no entiendo nada.
Ramón vuelve dos horas después de la hora fijada y
"cosa" me invita a comer
y hoy es jueves y vivo
de un cuadro que vendí hace cinco meses.

Ahora que se por lo menos lo que es estar perdida,
porque reconozco el lugar donde se encuentra la gente,
no sé ni lo que me pasa.

Ah... estoy aburrida
de mi,
de esta poesía
y hasta de vos.

Pero quiero decirte para terminar con esto
de verdad de verdad
que yo siento
que sos una genia.
(Se lo digo en serio)
Me encantó
que me regales una crema para las manos
con olor a tu consultorio.

Optimismo

Oh, preciosura.
No puedo compararme con tu existencia,
Soy la semilla que se descarta de la uva.
Un panal vacío y abandonado.
Nuevamente me encuentro intentando llegar a ti
sincera y cursi.
Honesta.
He leído tan poco este año,
no sabes qué poco que he leído.
Este año he llorado como un bebé que no come
he sufrido y caí en stress.
Me desmayé, intenté suicidarme
fui al psicólogo, al psiquiatra.
Y no pude volar como antes lo hacía.
Volar liviana, aerodinámica como una avión que sigue su ruta.
Caminé arrastrándo mis pies
por las veredas de Buenos Aires,
Muerta de pánico de que algún psicótico me ataque,
dando vueltas por el centro
con temor de perder el débil rumbo que apenas me queda.
Alguien se preguntará a quién le hablo
te hablo a ti que lees.
Pienso en los lectores que curiosos
se adentren en el poema.
A esta altura no se si aún habrá alguien
si ya no se habran aburrido
¿Queda alguien?
Tal vez alguno
y quedo yo con mi imaginación de que otros me leen
y que les interesa lo que yo pienso
que ni siquiera es un pensamiento
es un dibague automático de mierda.
y ¿Qué sentido tiene dar mi poema si yo creo que es una mierda?
A ver... Voy a pensar.
Estoy mareada
me cuesta pensar.
Mejor sigo dibagando un ratito mas.
Ayer me desmayé y hoy
voy a ir al hospital porque se me tapan los oídos.
No sé si tengo un tapón de cera
o es que se me tapan a causa de la tensión nerviosa.
Soy una bola de nervios
aunque parezca una seda.
Los quiero y quiero que me quieran.
Eso es lo que quiero.
Mi mamá les dice:
“Quiéranla y no es que les pido que la quieran por obligación,
descúbranle el lado positivo”.

Algo bueno tengo.
Esto es otra maldita poesía autorreferencial
mi intención fué escribir algo optimista
Oh, preciosura...
y no pude.


2001

lunes, 1 de noviembre de 2010

Extasis

Oh... ¿Dónde estás virgen mía?

Mi rescate de éstas zonas...

Iemanjá está en el mar, lo sé.

y ...

¿Dónde estás tú, oh virgen mía?


Fui a la Iglesia el otro día

y no te encontré.

Escuché las campanadas

y sentí

que eran tus manos las que me llamaban.


Vírgen,

en mi casa soy un monstruo desforme

y por eso

no quiero que nadie me vea,

sólo tú

porque estoy segura que me amas.


Mi mamá me llama y me ama

y ella también puede entrar

y ver mis ojos inflamados,

casi dormidos ante su presencia.


No quiero muchachos,

no quiero señoritas,

(por ahora)


Aquí estoy

“La masa”

entre muñecos de peluche y sábana y delfín sin agua.


Aún me pregunto:

¿Soy feliz?


-Entre Señora Piedad

(me levanto y le abro la puerta)

¿Puede mandarme el rayo fulminante del dolor?

pero no el rayo peligroso

sino el que puede transformarme en

éxtasis.