sábado, 3 de diciembre de 2011

La cosa más rara que hizo Dios

Al fin en la cama
mi camita linda
sin cara ni corazón.
Al fin sentada con la compu en la falda
la mejor de las mejores
igual a todas las que acogieron mis tipeados.
Esta compu
sin cara ni corazón.
Desde aquí,
dura tan poco un minuto sin deber hacer algo,
intento reflexionar o hacer algo súper mega productivo
una productividad sin cara y sin corazón.
¿Es que van a venir ustedes poemitas negros
a besarme?
Mucho mejor
jamás vendrán
jamás pensarán en mí
y eso es casi igual a amar a una cama.
Tiemblo de pensar que mi hijo me va a pedir algo más en cualquier momento.
Un corazón
con carita
que al lado de rodearme de seres inertes es una pequeña pesadilla.
Tiemblo
faltan 5 minutos y acabará su dibujito
y ahora se le da por pedir las cosas como si fuera una víctima.
Después de las 22 tendría que estar prohibido
decir la palabra mamá
protección al mayor.
Así es…
el placer que me produce este silencio es mucho mas lindo que todo.
Porque es breve
y no tengo palabras.
En minutos deberé migrar de mi propia cama
porque para tener unos minutos…hay que migrar

(ahí está
mamá se me cayó la pintura en los deditos…
puedo ver tele acá?
puedo ver tele acá? (cada vez mas fuerte)
Ya tiró dos cosas.
Y el sonido de esas dos cosas al caer…
son el sonido de su fluidez
fluidez feliz despreocupada
porque para fluir no hay que pensar
ni en uno
ni en los demás.
Así hace la gente que fluye
así hago yo
aveces.

Ah…Fernanda
Estuviste en la ruina,
tan ondo,
extraños movimientos desplegaste palomita,
de nido en nido
uno cada vez mas abajo.
Como la cascada
caíste,
una cascada de piedras.

Ah…este silencio sin corazón ni cara.
Ansío dormir
y ser como este silencio
sin nada
pero tan ideal.
Hasta el sonido del teclado
no dice nada.
Es perfecto.
La perfección existe
y ¡puedo disfrutarla!

Hoy recé
antes de comenzar a cenar.
Dios me acompañó
porque yo lo acompaño a Ramón.
Y Dios estuvo conmigo
sin decirme nada.
Ah…Dios
que éramos tan amigos,
bueno amigos no es la palabra,
es…
me hizo compañía
y yo
¡qué tonta!
le hice de todo.
Recé mucho
mucho
difícilmente imaginable mucho
y miren…
apenas tendría que haberme quedado
quieta
como ahora
o como hace un rato comiendo.
Estropee su silencio
de una manera difícilmente difícil de aceptar o perdonar.
Qué tanta cosa
tanto…
que me dan ganas de llorar.

Pero no,
este silencio o Dios
no es un recipiente de lágrimas
es un recipiente plano, vertical
y resbaladizo
y totalmente contario al consuelo.
Pero ah…me puse un poco triste
¿Dónde voy a guardar estas lágrimas?
Lo haré en la palabra
lágrimas.

Ahí gritó
el niño Jesús.
Estoy un poco tensionada
me doy cuenta.
Los niños cuando estoy así tienen un timbre de voz
muy especial
parecido al grito de dos personas peleándose.
Si me copo mucho con el silencio es por dos o tres motivos:
uno es que estoy tensionada,
dos es que la tensión se va convirtiendo en hartazgo,
tres que el hartazgo roza la furia
para en cuarto lugar caer en una sensación
de sin salida.
Algo así,
pero bueno vale la pena
o gracias al cielo que ahora estoy haciendo esto.

No sé todo es muy raro.
Ayer pensaba por qué Dios creó la incomprensión
¿A?
Pienso
en todos los detalles de la naturaleza
una locura
hasta un lazo de amor visto bien es muy sorprendente.
Bue… los peces abisales…
Ayer pensaba
que ellos no saben nada del sol
y eso los convertiría en extraterrestres.
Qué hermoso
todo
y pensé
¿Qué tipo de sofisticación será la incomprensión?
Me la intentaba imaginar como a una planta,
los pistilos extraños de una flor,
o también esos pájaros danzarines
que hacen de todo para conquistar
vestidos con trajes
llenos de detalles orgánicos
que se desdoblan en más detalles.
Ah..
qué hermosa es la naturaleza
¿Ella entenderá?

Tal vez alguien diga
la incomprensión es el asombro,
pero el asombro es el canto de la pastilla del comprender.
El canto que se abisma a lo otro
que se roza con aquello que no sé.
El canto de una pastilla ovalada
y aplanada
en los dedos de una princesa
con muchas ganas de dormir.

1 comentario:

marina dijo...

este poema.. me siento muy identidficadaa no tanto lo de dios pero sí lo de la compu la cama y los niños, qué hermoso poema fer <3
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