martes, 17 de abril de 2012

Nacimos

bajo la mirada de un león espléndido depredador.

2 comentarios:

José A. García dijo...

Hasta que el león aprendió su nombre y comenzó a llamarse hombre.

Y se devoró a sí mismo.

Saludos

J.

José A. García dijo...

Que podría habernos devorado, pero prefirió quedarse,
a contemplar,
cómo lo hacíamos
nosotros mismos...

Saludos

J.